…de tripas corazón….. microbiota e insuficiencia cardiaca

No deberíamos sorprendernos si alguien nos habla de que las bacterias que colonizan nuestro intestino son de vital importancia para el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares…..  de hecho, unos años antes de Cristo, Hipócrates ya intuía con acierto que “todas las enfermedades comienzan en el intestino” y que nuestra medicina debería ser nuestro alimento.

Han tenido que transcurrir algunos años para tener claro que tenemos 100 trillones de bacterias en nuestro intestino ( nuestra microbiota intestinal), lo que supone que en nuestro organismo los genes bacterianos son 150 veces más que los propios (23.000 vs 3.300.000), lo que denominamos microbioma.

Solemos pensar en las bacterias como enemigos, pero nuestra microbiota intestinal supone una ayuda fortaleciendo nuestro sistema inmune, facilitando la digestión de algunas sustancias, ejerciendo un equilibrio que limita el poder patógeno de algunas bacterias concretas….

La alteración de este equilibrio, denominada disbiosis, puede tener efectos negativos sobre diferentes órganos, pero vamos a centrarnos en el sistema cardiovascular….. la proliferación de determinados grupos de bacterias contribuye a que elementos como la carnitina presente en las carnes rojas sea metabolizada a trimetilamina que tras oxidarse en un paso hepático produce efectos proinflamatorios sobre el sistema vascular promoviendo la inflamación y la disfunción endotelial, lo que contribuye a la cardiopatía isquémica.

Pero…. que hay de la IC?  Sabemos que la perfusión intestinal en la IC está deteriorada y eso puede empeorar aún más en los estados edematosos.  Esto contribuye a que determinadas bacterias anaerobias predominen y se de paso a una disbiosis. Dichas bacterias producen lipopolisacaridos que actúan como endotoxinas que pasan al torrente sanguíneo produciendo una inflamación de bajo grado de forma crónica, que contribuye a la patogenia de la IC.

Aún queda un largo recorrido en investigación en este campo como para saber que estrategias terapéuticas pueden contribuir a mejorar la disbiosis en los pacientes con IC, pero de momento la lógica nos dice que la dieta puede jugar un papel fundamental.  Algunos miembros de nuestro grupo ya han comenzado a trabajar en ello.

Os dejamos un artículo para ir entrando en el tema del Heart-Gut axis  y os emplazamos a asistir a la mesa sobre IC y microbioma que se celebrará en el Congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna en Burgos a final de Noviembre.

Artículo: Tang WH, Kitai T, Hazen SL. Gut Microbiota in Cardiovascular Health and Disease. Circ Res. 2017 Mar 31;120(7):1183-1196.

Autor: Dr. José Luis Morales-Rull

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